Las carreras de Fórmula1 o MotoGP no serían posibles sin pegatinas.
¿Cómo funciona el Marketing actual en las carreras?

lunes, 24 de diciembre de 2012

La necesidad de parar.

Como cualquier otro producto, la Fórmula 1 o MotoGP necesita ser deseado por el espectador (consumidor/cliente), ser un bien escaso, para que lo deseemos con más fuerzas.
 
Yo personalmente tras la última carrera y más en concreto desde el último programa de radio desde Gran Vía en Vinilo FM he desenchufado de las carreras, aunque evidentemente con pisar cualquier red social leo y me entero de todo.
 
El otro día cuando se conocían las fechas de presentación de nuevos equipos me preguntaba si este producto podría llegar quemarse.
 
Quiero decir, el fútbol por ejemplo, televisiones mediante, deciden poner partidos casi todos los días de la semana, considerando así que la población verá todos los encuentros con el correspondiente retorno económico que conlleva por supuesto.
 
Sin embargo, y quizá es simplemente una percepción personal, para mi gusto están quemando el fútbol. A veces nos sale por las orejas partidos, goles y jornadas. ¿Están quemándolo? La burbuja (como la inmobiliaria) del fútbol está a punto de explotar.
 
Me pregunto si la Fórmula 1 algún día se juntará una temporada con la siguiente y gran parte del público que lo demanda excepcionalmente como una gran final de la Copa de Europa empieza a despreocuparse por saturación.

Porque este año hasta la última curva del campeonato no supimos quién ganaría, pero con un equipo y piloto que cinco o seis carreras antes de que acabe la temporada allá por dciembre haya ganado y liquidado la competición, ¿perderá el interés del aficionado que prefiere ver calidad más que cantidad?
 
La necesidad de parar creo que no es sólo para evolucionar o descansar los equipos. El producto como tal debe volver a ser deseado.
 
Y en eso estamos, ¿cuánto queda Jose Francisco?
 
¡Feliz Navidad a todos/as!
 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El mundo necesita pilotos creativos.

Analizando la actitud y comportamientos de muchos pilotos españoles que tenemos casi todos parecen copias de los galácticos.
 
¿Qué hace un piloto cuando no está pilotando?
 
Visto lo visto: salen a correr, montan en bici y poco más.
 
La élite lo hace. Han creado unos patrones, unas costumbres y un conjunto de acciones que como el que sigue a una marca o a una persona con la que te sientes identificado, imitas.
 
Recientemente en Psicología aplicada al Marketing veíamos que la innovación, el salir de lo común marcaba diferencia, dejaba huella en nuestros clientes (espectadores, afición, posibles patrocinadores, etc.)
 
Yo no digo que no se salga a correr o que digan los kilómetros que hace cada uno todos los días... Digo que existen otras muchas posibilidades para que los pilotos muestren su formación, sus competencias, habilidades y que además, de forma creativa puedan llamar la atención y salir del patrón común en el que veo que se han metido.
 
Y es que no encuentro diferencia entre la ruta que hace uno y la que hace otro. Si corren por la playa o la montaña. Una vez pasado al estado de costumbre (ya lo hemos alcanzado), practicamente nos da absolutamente igual las rutas de cada uno, ya que sabemos que lo hacen cada día, con mayor o menor esfuerzo.
 
Si bien es cierto que un atributo muy positivo para añadir a la marca personal de un piloto es su condición de deportista, de saludable y sano, aportar algo más a esta rutina sería muy positivo de cara a la captación del receptor (insisto, incluyo patrocinadores).
 
El mundo está pidiendo a gritos creatividad. Demanda información nueva cada día. Nos aburren las copias, lo estandarizamos y le restamos importancia.
 
Fernando Alonso llama la atención por quien es y lo que ha logrado. Pero imitarle no es el mejor camino para captar nuevas miradas. Porque para ver lo mismo que vemos con él, ya está él.
 
Si lo pasamos a productos y Marketing: Si una marca ya te satisface tus necesidades, ¿cambiarías a otro NO conocido que te ofrece lo mismo?